Destete respetuoso

La historia de Gaby: del agotamiento extremo a noches de descanso (y un destete respetuoso)

Cuando el pecho se convierte en la única forma de dormir

Muchas madres llegan a consulta sintiendo una mezcla de amor profundo por su lactancia y un agotamiento difícil de sostener.

Cuando el pecho se convierte en la única forma de calmar, dormir y acompañar cada despertar, el cansancio físico y emocional puede llegar a ser enorme. Y aunque sabemos que cada bebé tiene su propio ritmo, también llega un momento en el que muchas madres se preguntan:

¿Es posible hacer un destete respetuoso sin culpa, sin sufrimiento y sin sentir que estamos fallando?

La respuesta es sí.

Hoy quiero compartir el testimonio real de una mamá que acompañé en su proceso de destete. Su historia refleja algo que viven muchísimas familias: noches interminables, dependencia absoluta del pecho y la sensación de no saber por dónde empezar.

Pero también demuestra algo muy importante: con acompañamiento adecuado, el cambio sí es posible.

La historia de Gaby: del agotamiento extremo a noches de descanso

Cuando miro atrás, recuerdo una etapa muy dura.

Mi bebé dependía completamente del pecho, tanto de día como de noche. Llegué a darle de lactar hasta 6 veces durante el día y 7 a 8 veces durante la noche. Sí, eso significaba 7 a 8 despertares… cada noche.

Me despertaba completamente agotada. Con dolor de cabeza, dolor de cuerpo y sin energía para afrontar el día. Y lo más difícil: sin sentirme al 100% para cuidar a mi bebé como quería.

Sabía que algo tenía que cambiar.

No solo quería mejorar el sueño de mi bebé… también necesitaba recuperar el mío.”

“Además, había otra razón importante: necesitaba hacer el destete al año, ya que planeaba prepararme para un proceso de IVF para tener a mi segundo bebé, y era clave dejar la lactancia.

Pero el camino no era fácil.

Dormir a mi bebé era una batalla diaria.

Y pensar en dejar de darle pecho parecía una misión imposible.

La hacíamos dormir en brazos pero cada vez que intentábamos ponerla en la cama, se despertaba llorando desconsoladamente. Teníamos que volver a mecerla, hacerla dormir sobre nosotros o darle pecho.

Las noches eran las más duras: con cada despertar sólo podía hacerla dormir con pecho y a veces tenía que permanecer en la misma posición durante horas. Mi bebé se quedaba succionando y lloraba cada vez que intentaba quitar el pecho.

Todo era agotador, tanto física como emocionalmente.”

Cuando todo empezó a cambiar

“Fue entonces cuando empecé a trabajar con consultoras de sueño. Me ayudaron principalmente a establecer horarios de sueño y a entender cuánto debía dormir mi bebé. Sin embargo, sentía que necesitaba mayor apoyo en lactancia, ya que la dependencia era muy fuerte.

Ahí fue cuando contacté a Marisol Rondinel.

Y todo empezó a cambiar.

Nuestros primeros pasos en el destete

“Lo primero que hicimos fue reducir las tomas de forma progresiva. Marisol realizó una evaluación completa de nuestra situación y rutinas y, a partir de ahí, definimos una estrategia clara: ir eliminando poco a poco las tomas menos necesarias, reemplazándolas por comidas y leche.

Al final, nos quedamos con las tomas más importantes: antes de dormir, durante la noche y al despertar.

También trabajamos mucho en la alimentación.

Mi bebé es muy activa, y Marisol entendió perfectamente que necesitaba una alimentación más nutritiva, con mayor frecuencia y en mayor cantidad para compensar el destete. Me guió paso a paso, incluyendo cómo introducir leche de vaca en las cantidades adecuadas.

Otro cambio clave fue aprender a reducir poco a poco los minutos de lactancia, en lugar de cortar de golpe. Esto hizo que todo el proceso fuera mucho más respetuoso.

Por nuestra cuenta, decidimos probar algo distinto: dormirla con contacto.

Nos acostábamos ambos padres con ella en la cama, apagábamos completamente las luces y la dejábamos encontrar su espacio. Al sentirse acompañada y segura, poco a poco empezó a acomodarse sola.”

Las primeras noches no fueron perfectas. Le costó, lloró… pero incluso desde la primera noche logró dormirse por sí sola. Le tomaba entre 15 y 20 minutos, pero lo conseguía. Y eso fue un antes y un después.

Además, Marisol nos enseñó algo que subestimábamos: la importancia del ambiente.

Ajustamos la temperatura del cuarto a entre 20 y 22 grados y nos aseguramos de vestirla correctamente para dormir. Este cambio, aunque parece simple, fue clave para reducir algunos despertares.

Otra cosa que me encantó de su enfoque fue que no se trataba de “aguantar” o ignorar el problema, sino de entender cada despertar, analizar por qué ocurría y actuar en consecuencia.

Y poco a poco, todo empezó a mejorar.

Con una mejor alimentación, biberones de leche, menos dependencia del pecho y un ambiente adecuado, mi bebé empezó a dormir tramos cada vez más largos.

Y llegó lo que parecía imposible

Hasta que llegó el momento que nunca pensé posible: dormir toda la noche.

Hoy, mi bebé puede dormir hasta 12 horas seguidas. Y yo… volví a sentirme yo.

Este proceso no fue solo sobre el destete o el sueño. Fue sobre recuperar el equilibrio, la energía y la confianza como mamá.

Si estás pasando por algo parecido, de verdad: hay luz al final del túnel. Y con el acompañamiento adecuado, el cambio puede ser mucho más amoroso de lo que imaginas.”

Cuando el destete respetuoso cambia mucho más que el sueño

Este testimonio refleja algo que veo constantemente en consulta: el destete no consiste solo en quitar el pecho.

Se trata de entender qué necesita tu bebé, qué necesitas tú como madre y cómo encontrar un equilibrio real para toda la familia.

No hablamos de destetar desde la culpa, ni desde el agotamiento extremo, ni desde soluciones bruscas que generan más sufrimiento.

Hablamos de acompañar. De respetar. De hacerlo con estrategia, con calma y con apoyo profesional.

Porque cuando el proceso está bien guiado, no solo mejora el descanso nocturno: mejora tu energía, tu bienestar y tu confianza como madre.

¿Necesitas ayuda con el destete de tu bebé?

Si estás viviendo despertares constantes, dependencia del pecho para dormir o sientes que no sabes cómo empezar un destete respetuoso, no tienes que hacerlo sola.

He creado mi CURSO DE DESTETE precisamente para ayudarte a transitar este proceso de forma personalizada, respetuosa y adaptada a vuestra realidad.

También puedes reservar una visita gratuita online de 15 minutos, donde valoraremos tu caso y veremos juntas cuál puede ser el mejor camino para ti y tu bebé.

Porque sí, se puede destetar sin trauma. Y sí, volver a descansar también es posible.

Actualizado: febrero 2026.

Picture of Marisol Rondinel

Marisol Rondinel

Matrona y consultora de lactancia IBCLC. Acompaño lactancias con dolor, dificultades de transferencia y valoración orofuncional del lactante, con enfoque clínico y basado en evidencia.

Si TE HA AYUDADO, COMPARTE:

Te puede interesar: