Masaje Perineal

Prepara tu Parto. Tip 3: Masaje Perineal.

Que nuestro cuerpo está diseñado para gestar y dar a luz y que no necesita preparación, es un hecho. Aunque no hiciésemos nada, respetando el proceso natural de parto prácticamente todas las mujeres daríamos a luz sin problema.

Sin embargo, el cuidado durante el embarazo contribuye a tener un parto más saludable, más cuando en nuestro estilo de vida actual hemos perdido algunas costumbres que nos ayudaban antes a parir. Dentro de estos cuidados, el masaje perineal es una clave importante, muy fácil de realizar y no necesitamos de nada en especial más que las ganas de hacerlo.

El periné (o suelo pélvico) es la zona en la que se encuentran los órganos genitales externos. Si colocamos una mano extendida entre nuestro pubis y el ano, ese es el periné y está formado por la piel, que es la parte que vemos, y las partes blandas (músculos y ligamentos), que no vemos. El masaje perineal se realiza sobre el periné posterior (la zona comprendida entre la vagina y el ano) para aumentar la elasticidad y favorecer la relajación de los músculos de esa zona durante el parto.

La función del periné durante el parto es clave. Es el último obstáculo que debe salvar la cabeza del bebé; además, ayuda a que su cabeza rote; y también contribuye al reflejo expulsivo (contracción refleja del útero) que nos provoca el deseo de empujar (más que deseo de empujar, es un empuje que no podemos controlar, es nuestro cuerpo empujando de forma autónoma). Un periné demasiado tenso o rígido, supondrá una resistencia; mientras que un periné elástico ayudará a que la cabeza del bebé salga de forma más fácil y con menos probabilidad de desgarros, o más pequeños (la episiotomía no está recomendada por la OMS como técnica de rutina para partos vaginales espontáneos).

¿Cuándo puedes empezar el masaje perineal? Aconsejamos empezar sobre la semana 32. Lo ideal es hacerlo a diario o mínimo 2 veces por semana; cuanto más constantes seamos, tendremos mejores resultados.

¿Qué necesitas?

Aceite natural tipo rosa mosqueta, almendras dulces, oliva o un lubricante acuoso.

Un espejo pequeño para ver el periné y la zona donde me realizo el masaje.

¿Cómo se realiza?

Lávate bien las manos y ten las uñas limpias y cortadas.

Busca un lugar cómodo y colócate en posición semisentada (cama, taza del wc, ducha…).

Coloca unas toallas tibias/calientes en el periné durante unos 3-4 minutos para relajar la zona.

Lubrica tus dedos con el aceite que hayas elegido. Si es automasaje utiliza los dedos pulgares de ambas manos; si te ayuda tu pareja, utilizará los dedos índice y corazón de una mano.

Coloca los dedos lubricados en el interior de la vagina, unos 3-4 cm.

  1. Empuja el periné hacia abajo, hacia la zona del recto y hacia los lados de la vagina, estirando la zona hasta notar escozor.
  2. Luego mantén una presión forzada sobre esa zona durante unos 2 minutos, o antes si resulta molesto.
  3. Con el pulgar dentro y los dedos opuestos encima hacer un movimiento oscilante durante 3-4 minutos, estirando los tejidos.

Precauciones:

Evita la parte anterior del periné (uretra, clítoris, etc).

Si hay molestias o escozor para, no fuerces. Al principio sólo podrás hacer el ejercicio durante quizá menos de 1 minuto, pero cada día y tras la práctica podrás llegar a los minutos recomendados.

No se recomienda estos masajes en casos de varices vulgares, infecciones vaginales o urinarias u otras complicaciones del embarazo; tampoco en caso de cesárea programada.

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