Las señales que realmente importan durante las primeras semanas de lactancia
Durante los primeros días y semanas después del nacimiento, una de las preguntas que más escucho en consulta es:
¿Cómo sé si mi bebé está tomando suficiente leche?
Es una preocupación completamente normal. A diferencia del biberón, en la lactancia materna no vemos cuántos mililitros toma el bebé en cada toma. No hay marcas, no hay números y no hay forma de saber exactamente cuánto ha tomado simplemente mirando el pecho.
Por eso muchas madres viven con la sensación de estar haciendo un acto de fe.
Sin embargo, la buena noticia es que existen señales muy fiables que nos permiten saber si un bebé está recibiendo suficiente leche. Como consultora de lactancia IBCLC, son precisamente estas señales las que valoro durante una consulta, mucho más que la duración de las tomas, el tamaño de los pechos o la cantidad que una madre consigue extraerse con un sacaleches.
La señal más importante: el crecimiento
Si tuviera que elegir un único indicador para valorar si un bebé está tomando suficiente leche, sería el crecimiento.
Durante los primeros días es normal que los recién nacidos pierdan peso. Esto forma parte de la adaptación fisiológica al nacimiento.
Lo importante es observar cuánto peso pierde, cómo evoluciona después y si consigue recuperar su peso de nacimiento en un tiempo razonable.
Evolución esperada del peso
Como orientación general:
- Una pérdida superior al 7-10% merece una valoración individualizada.
- La mayoría de los bebés recuperan el peso de nacimiento entre los 10 y 14 días.
- A partir de que la subida de la leche se establece y el bebé comienza a recuperar peso (habitualmente alrededor del día 4-5 de vida), esperamos una ganancia aproximada de 20 a 30 gramos al día, aunque siempre debe interpretarse dentro del contexto clínico de cada bebé.
Más importante que un número aislado es observar la evolución global del bebé a lo largo de los días y semanas.
Un bebé que gana peso adecuadamente tiene muchas probabilidades de estar recibiendo la leche que necesita.
Los pañales también hablan
Los pañales son una de las herramientas más útiles para valorar cómo va una lactancia, especialmente durante la primera semana.
Un bebé que recibe suficiente leche suele producir suficiente orina y sus deposiciones evolucionan de forma progresiva desde el meconio hasta las características heces amarillas de la lactancia materna.
Pañales esperados durante la primera semana
Qué aspecto tienen las cacas
Meconio:
- Negro verdoso.
- Pegajoso.
Heces de transición:
- Verde-marrón.
- Más líquidas.
Heces de leche materna:
- Amarillo mostaza.
- Aspecto grumoso o con pequeñas semillas.
- Olor suave.
La transición del meconio a las heces amarillas es una señal indirecta muy útil de que el bebé está recibiendo leche y de que la lactancia está avanzando adecuadamente.
Señales de hambre: mejor ofrecer el pecho antes del llanto 😭
Otro aspecto importante es aprender a reconocer las señales tempranas de hambre. Muchas familias esperan a que el bebé llore para ofrecer el pecho, pero el llanto es en realidad una señal tardía.
Cuando un bebé llega a llorar suele estar más enfadado, más cansado y, a menudo, le cuesta más agarrarse al pecho.
Señales tempranas de hambre ✅
- Se mueve durante el sueño.
- Abre los ojos.
- Gira la cabeza buscando.
- Saca la lengua.
- Se lleva las manos a la boca.
- Chupa sus puños o dedos.
- Realiza movimientos de búsqueda con la boca.
Señales tardías ❌
- Inquietud creciente.
- Movimientos bruscos.
- Enrojecimiento.
- Llanto.
Si el bebé está llorando intensamente, puede ayudar cogerlo en brazos, hacer contacto piel con piel y calmarlo antes de intentar el agarre.
La lactancia suele funcionar mejor cuando respondemos a las primeras señales de hambre, no cuando esperamos a que el bebé reclame desesperadamente.
Escuchar cómo traga: la diferencia entre succionar y alimentarse
Muchas madres observan que su bebé permanece mucho tiempo al pecho y asumen que está tomando leche durante toda la toma.
Pero no siempre es así.
No necesitamos contar los minutos que un bebé pasa al pecho. Necesitamos observar qué ocurre mientras está allí.
Existen dos tipos de succión:
🥛 Subtítulo H3
Es la que permite transferir leche.
Suele observarse así:
ABRE LA BOCA ➡️ VARIAS SUCCIONES ➡️ PAUSA ➡️ TRAGA
Durante esta fase:
- Los movimientos de la mandíbula son amplios.
- El ritmo es más lento.
- Se observan pausas.
- Podemos escuchar o ver la deglución.
- El bebé está obteniendo leche.
❤️ Succión no nutritiva
También es completamente normal y tiene una función importante. Puede aparecer cuando:
- El flujo de leche disminuye.
- El bebé busca consuelo.
- Está quedándose dormido.
- Quiere permanecer en contacto con su madre.
En esta situación solemos observar:
- Succiones rápidas y superficiales.
- Movimientos pequeños de la mandíbula.
- Pocas o ninguna deglución.
- Ritmo constante y acelerado.
La succión no nutritiva forma parte del comportamiento normal del bebé y no es un problema.
Sin embargo, si durante la mayor parte de la toma predominan las succiones rápidas sin apenas degluciones, conviene valorar si la transferencia de leche está siendo eficaz.
El comportamiento del bebé después de las tomas
No todos los bebés reaccionan igual después de comer. Algunos se duermen. Otros permanecen despiertos y tranquilos. Otros necesitan brazos, contacto y cercanía. Todo esto puede ser completamente normal.
Lo que suele llamar la atención es cuando un bebé:
- Permanece constantemente irritable.
- Parece insatisfecho después de casi todas las tomas.
- Busca el pecho de forma desesperada sin llegar a relajarse nunca.
- Se queda dormido rápidamente al pecho sin apenas realizar succiones nutritivas.
En estos casos merece la pena valorar cómo está siendo la transferencia de leche y realizar una evaluación más completa.
⚠️ La lactancia no debería doler
El dolor persistente no es una señal directa de que el bebé esté tomando poca leche, pero sí puede indicar que algo no está funcionando correctamente.
Un agarre poco eficaz puede provocar:
- Dolor.
- Lesiones en el pezón.
- Tomas muy largas.
- Menor transferencia de leche.
- Ganancias de peso insuficientes.
Si amamantar duele más allá de los primeros segundos de agarre, merece la pena buscar ayuda profesional.
🤱🏻 Señales de alarma: cuándo consultar
Es importante solicitar una valoración de lactancia si observas alguna de estas situaciones:
- El bebé pierde más peso del esperado.
- No recupera el peso de nacimiento.
- Moja pocos pañales.
- Las deposiciones siguen siendo escasas o muy oscuras después de los primeros días.
- Se muestra excesivamente dormido y cuesta despertarlo para comer.
- Las tomas duran mucho tiempo pero apenas se escuchan degluciones.
- Existe dolor persistente al amamantar.
- El bebé parece frustrarse constantemente en el pecho.
- La ganancia de peso es insuficiente.
Cuanto antes se detecte una dificultad, más fácil suele ser corregirla.
Lo que NO indica que tengas poca leche
Existen muchas creencias que generan preocupación innecesaria.
Por sí solas, estas situaciones no significan que tu bebé esté pasando hambre:
- Tener los pechos blandos.
- No notar la subida de la leche.
- Que el bebé quiera comer con frecuencia.
- Que quiera estar en brazos.
- Que se despierte varias veces por la noche.
- Extraer poca leche con un sacaleches.
- Que las tomas sean cortas o largas.
Ninguna de estas señales permite saber cuánta leche está tomando realmente un bebé.
En resumen
La mejor manera de saber si un bebé está tomando suficiente leche no es mirar el reloj ni intentar adivinar cuánta leche producen los pechos.
Las señales que realmente importan son:
✅ Recuperación y ganancia adecuada de peso.
✅ Pañales abundantes y deposiciones que evolucionan correctamente.
✅ Degluciones visibles o audibles durante las tomas.
✅ Un bebé activo, con buen estado general y una evolución adecuada.
Un último mensaje para ti
Si has llegado hasta aquí porque te preguntas si tu bebé está tomando suficiente leche, quiero que recuerdes algo importante: la mayoría de las veces la respuesta no está en el tamaño de tus pechos, en cuánto consigues extraerte o en la duración de las tomas.
La respuesta está en observar a tu bebé.
Su crecimiento, sus pañales, sus degluciones, su comportamiento y su evolución nos cuentan mucho más que cualquier reloj o aplicación.
Y si sigues teniendo dudas, pide ayuda. No necesitas esperar a que aparezca un problema importante para consultar. A veces una pequeña orientación en el momento adecuado puede cambiar por completo la experiencia de la lactancia.
Si quieres profundizar en todo lo que ocurre durante las primeras semanas, entender mejor el comportamiento de tu bebé y vivir esta etapa con más confianza, encontrarás muchos de estos temas desarrollados en mi libro La lactancia no es fácil, una guía escrita desde la evidencia científica, la experiencia clínica y, sobre todo, desde el acompañamiento real a miles de familias.
Porque amamantar no siempre es fácil, pero entender lo que está ocurriendo puede hacer el camino mucho más tranquilo. 💛
Preguntas frecuentes
Sí. Muchos recién nacidos necesitan mamar con frecuencia, especialmente durante las primeras semanas y durante los brotes de crecimiento.
No. A medida que la lactancia se regula, los pechos suelen sentirse más blandos aunque continúen produciendo toda la leche que tu bebé necesita.
No. La cantidad que extraes no refleja necesariamente la cantidad que tu bebé es capaz de obtener directamente del pecho.
Si tu bebé no gana peso adecuadamente, moja pocos pañales, está excesivamente dormido, las tomas son ineficaces o la lactancia resulta dolorosa, es recomendable consultar con una IBCLC para realizar una valoración completa.
Actualizado: mayo 2026.
Marisol Rondinel
Matrona y consultora de lactancia IBCLC. Acompaño lactancias con dolor, dificultades de transferencia y valoración orofuncional del lactante, con enfoque clínico y basado en evidencia.


