La extracción prenatal de calostro (o antenatal colostrum harvesting) consiste en recoger manualmente el calostro que las mamas comienzan a producir durante las últimas semanas del embarazo.
No es una práctica nueva: hace más de tres décadas se usa en unidades de maternidad de Reino Unido, Australia o Escandinavia, especialmente en madres con diabetes gestacional, para disponer de calostro propio en caso de hipoglucemia neonatal.
En los últimos años ha cobrado interés entre matronas, IBCLC y madres informadas, no solo por su utilidad clínica, sino también porque permite preparar el pecho, aprender la técnica de extracción manual y ganar confianza antes del parto.
El calostro es un fluido concentrado, rico en inmunoglobulinas, lactoferrina, oligosacáridos y factores de crecimiento.
Su extracción no tiene como fin “producir leche antes de tiempo”, sino acompañar de forma segura la preparación fisiológica de la lactancia, siempre bajo supervisión profesional.
Por qué hacer un pequeño banco de calostro
Practicar la extracción manual permite:
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Familiarizarte con tu pecho y con la técnica de extracción manual.
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Estimular suavemente las glándulas mamarias, favoreciendo el reflejo de eyección.
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Guardar una reserva natural para ofrecer al bebé si lo necesita en las primeras horas.
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Ganar seguridad y autoconfianza: saber que tu cuerpo ya está preparado para alimentar.
No se trata de acumular volúmenes grandes, sino de preparar el cuerpo, la mente y la práctica antes del nacimiento.
Cuándo puede ser útil
La extracción prenatal de calostro puede ser especialmente beneficiosa en situaciones concretas:
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Diabetes gestacional o pregestacional → el calostro puede ayudar a prevenir hipoglucemias neonatales y reducir el uso de fórmula.
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Síndrome de ovario poliquístico (SOP) u otras endocrinopatías → pueden asociarse a retraso de la lactogénesis II.
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Cesárea programada o parto inducido → puede haber separación inicial o un inicio más lento de la lactancia.
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Bebés con restricción del crecimiento o riesgo de prematuridad.
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Gestaciones múltiples o antecedentes de hipogalactia.
Siempre debe realizarse bajo indicación y supervisión profesional.
Está contraindicada en casos de amenaza de parto prematuro, placenta previa, sangrados o patologías que desaconsejen la estimulación mamaria.
Beneficios clínicos y prácticos
Aunque su objetivo principal es preparatorio, la extracción prenatal puede aportar beneficios reales:
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Disminuye la ansiedad postparto, al brindar a la madre herramientas prácticas.
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Favorece el reflejo de eyección, mejorando la coordinación entre masaje, presión y relajación.
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Facilita el inicio de la lactancia en partos por cesárea o inducción.
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Promueve la autonomía materna y la confianza en el proceso.
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En madres con riesgo metabólico (diabetes, SOP), permite disponer de calostro propio para evitar suplementos innecesarios.
Cómo se realiza correctamente
Lo ideal es iniciarla a partir de la semana 36, tras una valoración individual por parte de una consultora de lactancia IBCLC.
Técnica básica:
Lava tus manos y busca un momento tranquilo.
Aplica calor local o realiza un masaje circular suave alrededor de la areola.
Coloca el pulgar y el índice en forma de “C”, a unos 2–3 cm detrás del pezón.
Presiona suavemente hacia dentro (hacia la pared torácica) y luego hacia adelante, sin deslizar los dedos.
Recolecta las gotas en una jeringa estéril de 1 cc (de insulina) o cucharita y luego coloca en la jeringa y pon una tapa.
Etiqueta y guarda el calostro congelado (puede conservarse hasta 6 meses).
Si los primeros días no logras obtener gotas visibles, no pasa nada. El calostro está presente, aunque no siempre se vea. La práctica es parte del aprendizaje y no debe generar frustración.
Duración recomendada
El tiempo máximo suele ser de 3-5 minutos por pecho, aunque se adapta a cada mujer.
La profesional que te acompañe ajustará la frecuencia y duración según tu semana de embarazo, tipo de gestación y posibles riesgos.
Complementos y acompañamiento profesional
Durante la consulta prenatal de lactancia, practicamos la técnica paso a paso y ajustamos las indicaciones a tu caso.
Además, en la consulta prenatal revisamos tu historia clínica, plan de parto, factores de riesgo metabólico u hormonal, y diseñamos una estrategia personalizada para el inicio de la lactancia
No lo hagas sola
Cada cuerpo responde distinto. Hacerlo sin guía puede generar frustración o molestias, y en casos de riesgo obstétrico incluso estimular contracciones.
Hazlo acompañada de una profesional de lactancia.
Ella te mostrará los puntos de presión, los masajes adecuados y el momento ideal para comenzar.
Una sesión guiada evita errores, ofrece seguridad y convierte esta práctica en una experiencia de preparación y autoconocimiento.
La extracción prenatal de calostro no es una moda:
Es una herramienta basada en evidencia, segura y útil cuando se realiza con acompañamiento adecuado.
Permite preparar el cuerpo, ganar confianza y disponer de un pequeño banco de alimento para tu bebé si lo necesita.
Si estás embarazada y te gustaría aprender cómo hacerlo, puedes reservar una sesión prenatal de lactancia, donde te enseñaré la técnica, la duración adecuada y los cuidados personalizados para ti —ya sea presencialmente en Barcelona o online desde cualquier lugar.
AGRADECIMIENTOS: A Ylenia, por compartir conmigo fotos de su proceso de extracción prenatal de calostro y dejarme usarlos para ayudar a otras mamás. Si quieres conocer su historia, estate atenta que en breve os la contaremos.


