Testimonios

Mamá Thaydy & Eros


Conocimos a Marisol en el Taller de Lactancia y sabíamos que si algo no iba bien la llamaríamos. Y llegó el día en que, al salir del hospital ya con heridas por un mal agarre, vino a casa y me ayudó con las posturas, las heridas desaparecieron y mi confianza en la lactancia creció. Desde entonces todo ha ido bien, llevamos 5 meses con lactancia materna exclusiva y mi bebé y yo estamos agradecidos por haberla conocido.

Mamá Ariana & Jan


Cuando estaba embarazada, sabía que podía tener problemas con la lactancia, pero confié en mi bebé, en que fuera como yo de bebé y se “enganchase” la mar de bien y no tuviéramos ningún problema. Pero no fue así: a Jan le costaba abrir la boca y sólo cogía pezón. Pedí ayuda en el hospital donde parí y la enfermera de la noche me contestó que tenía que aprender yo sola, que luego en mi casa ella no estaría para ayudarme y tenía que hacerlo yo. Empezábamos muy mal... Por suerte tenía mi plan B preparado: una amiga mía lo pasó también muy mal y contactó con Marisol para que la ayudara. En mi 4o día de hospital, yo llorando y mi bebé perdiendo peso, llamé a Marisol desesperada y con una videollamada me ayudó a cómo colocarlo y me explicó 4 cosas para mejorar el agarre hasta que nos viéramos. Quedamos en que nos veríamos pero con el estado de alarma se canceló y tuvimos que hacer la sesión online. Estuvimos casi 2h en una videollamada y ella me iba diciendo cómo colocarlo, como debía poner su cuello, su espalda... Yo tenía los pezones llenos de grietas, cada vez que el peque se ponía a mamar me hacía daño y el pobre no sabía hacerlo mejor. Marisol me explicó varias posturas de cómo colocarlo y fuimos probando. Gracias a ella el agarre mejoró y Jan empezó a mamar mucho mejor y con ello coger peso. Además también me explicaba cosas que saber sobre el bebé; no solamente hablamos de lactancia, y eso te ayuda a entenderlos. Todavía quedan cosas que pulir porqué alguna postura se me resiste, pero sin duda recomendaría su asesoría desde el primer momento que la mami vea que su lactancia no va bien. La lactancia tiene que ser algo maravilloso y no siempre lo es, pero siempre se puede mejorar si sabes con quien contar. Gracias Marisol!

Mamá Susana & Lara


Salí del hospital con mi bebé sin saber agarrarse al pecho, tenía grietas, dolor y la niña con hambre todo el día. Contacté con Marisol (ya que fue un regalo: el mejor que me hicieron, se tiene que decir) y nos ayudó en todo. A los pocos días la pequeña ya comía bien y poco a poco se me fueron curando las heridas. Siete meses después seguimos con lactancia materna, y sin Les Müms lo habría dejado, seguro. La mejor ayuda que pude tener.

Mamá Sara & Jana


Todo el embarazo estuve informándome sobre lactancia. Nada más tenerla encima la acerqué y ella ya hacía intento de succionar, sin éxito. En la habitación pedí ayuda y me pusieron pezonera. Era un hospital prolactancia pero más tarde me daría cuenta que con poca experiencia y conocimientos. Estaba muy contenta porque estaba lactando! La peque nació con peso justo pero solo perdió 20g, y seguía cogiendo en las siguientes revisiones. Pero no estaba disfrutando: lávate las manos, pezonera limpia, sube camiseta, alza teta, pon pezonera, haz ventosa, coge peque, pezonera se cae, vuelve a empezar… En casa me armaba de paciencia pero cuando salía era todo una odisea. No sé porqué no fui antes a ver a Marisol al grupo de lactancia. Mi visita fue para hacer tribu y conocer mamás, en ningún momento me imaginaba lo que sucedería. Marisol con su seguridad y dulzura me preguntó si podía ver mi pecho y si podíamos despertar a la peque para intentar probar sin pezonera, y nada más acercar a la peque, poner la postura y agarrar el pecho como ella me dijo (10 segundos!!) ya estaba amamantando sin pezonera, hasta día de hoy que sigo disfrutando de la lactancia y de ese vínculo tan maravilloso sin estrés ni procedimientos con la pezonera! Cuando daba la lactancia por consolidada empecé con molestias en un pecho y acudí donde no debía dándome unas indicaciones no correctas. No he llorado tanto en mi vida. Fui de nuevo al grupo y con la modificación de Marisol en 1 día (después de sufrir 15) ya lo tenía casi solucionado, tan fácil como cambiar postura y masajear. Cuando pensaba que estaba todo controlado, otra vez molestias, la postura que me indicaron quizás no la hice del todo bien, pero está vez no me dio vergüenza y Marisol me fue indicando qué debía hacer; no me salía así que vino a casa su compañero Juan, otro encanto que me corrigió posturas, y hasta día de hoy lo tengo todo controlado. Sigo lactando gracias a Marisol!

No tires la toalla, a la mínima pide ayuda, que ese fue mi fallo; ellos son expertos y no estamos solas; la lactancia es bonita, dulce y NO DOLOROSA!